La información vive repartida
Un mismo trabajo, entre email, Excel, WhatsApp y dos herramientas más.
Información dispersaInformación dispersa → una operación conectada
Analizamos cómo trabajáis hoy, simplificamos el proceso, conectamos las herramientas que ya usáis y automatizamos lo repetitivo — con IA donde aporta valor y con pequeñas herramientas internas cuando hacen falta.
Desde que entra un trabajo hasta que se entrega y se factura, sin perseguir información.
Alcance cerrado · Implantación por fases · Sin sustituir lo que ya funciona
Ocho síntomas que aparecen en casi todas las operaciones que revisamos. Desliza y reconoce los tuyos.
Un mismo trabajo, entre email, Excel, WhatsApp y dos herramientas más.
Información dispersaAlguien los copia de un sistema a otro, varias veces al día.
Doble capturaEsperan a alguien, y nadie se entera hasta que el cliente llama.
Sin visibilidadLos responsables lo preguntan constantemente, caso por caso.
Seguimiento manualAl cliente, al técnico o a una carpeta compartida.
DocumentosSe monta copiando y pegando desde tres sitios. Cada semana.
ReportingTrabajos que tardan semanas en llegar a facturación. Algunos no llegan.
CobroNi por persona, ni cuánto trabajo más se puede aceptar.
CapacidadNada de esto es culpa de nadie. Es lo normal cuando una empresa crece más rápido que sus herramientas. Pero cuesta tiempo, cuesta errores, y te hace depender de que nadie falte a la vez
Hoy la operación vive repartida: las solicitudes entran por un sitio, el estado está en otro, los documentos en un tercero y la facturación depende de que alguien avise. Conectamos lo que ya usáis en vez de sustituirlo todo.
El trabajo administrativo y repetitivo deja de recaer en las personas.
Entras y ves, de un vistazo, qué necesita tu atención de verdad.
Registrar la solicitud, asignarla, actualizar el estado, reclamar el documento que falta, preparar el informe, marcar el trabajo como facturable — deja de depender de que alguien se acuerde.
Las decisiones siguen siendo vuestras. Lo que cambia es que nadie tiene que perseguir información para tomarlas.
Cuatro ejemplos de los que más vemos. La misma lógica sirve para ventas, personas, agenda o normativa.
Estos cuatro son los que más vemos, no una lista cerrada. El criterio es siempre el mismo: miramos cómo circula el trabajo hoy, quitamos los pasos manuales y dejamos que avance solo.
Te decimos si merece la pena automatizarlo antes de proponerte nada.
Ilustrativo
Servicio transversal a cualquier nivel:
Todo lo de arriba lo hacemos con personas. modo es nuestro agente de autoservicio: hace el mismo análisis que haría un consultor —os pregunta cómo trabajáis, detecta dónde se pierde el tiempo y propone cómo simplificarlo— y después construye la aplicación dentro de vuestro Google Workspace. Sin reuniones y sin esperar a que haya hueco en la agenda.
Conocer modoEmpieza gratis. Solo pagas si la propuesta te convence.
| Con personas | Autoservicio · modo | |
|---|---|---|
| Qué hace | Automatiza tareas, conecta las herramientas que ya usáis y construye herramientas nuevas | Solo lo último: analiza un proceso y construye su aplicación |
| Dónde vive | Sobre vuestros sistemas actuales, sean los que sean | Dentro de vuestro Google Workspace |
| Se conecta con | Vuestro programa de facturación, CRM, banco, lo que haga falta | Nada fuera de Workspace |
| Quién lo hace | Agustín, trabajando con vuestro equipo | La IA de Rocapia, con el mismo método |
| Cuándo | Agenda, sesiones, fases | Hoy mismo |
| Desde | 5.000 € | Empieza gratis |
El sector es lo de menos. El problema operativo es el mismo en cualquier pyme de servicios: entra un trabajo, hay que clasificarlo, asignarlo, seguirlo, documentarlo, cerrarlo y facturarlo. Cambia el vocabulario —expediente, caso, proyecto, encargo, parte de trabajo— y la misma lógica sirve para un despacho de abogados con plazos procesales, una asesoría con vencimientos fiscales, una agencia con entregables, una ingeniería o una empresa de mantenimiento con técnicos en campo.
Cinco pasos, siempre los mismos. Empiezan por entender cómo trabajáis hoy y terminan midiendo qué ha cambiado.
Nos sentamos con quien hace el trabajo y seguimos un proceso real de principio a fin.
Marcamos los puntos donde se copia, se espera, se pregunta o se rehace.
Quitamos pasos que no aportan antes de automatizar nada. Automatizar un proceso malo solo lo hace más rápido.
Conectamos las herramientas que ya usáis, automatizamos las tareas manuales y añadimos IA donde aporta valor.
Comparamos con el punto de partida: horas recuperadas, plazos y trabajos que ya no se atascan.
He visto la misma operativa en decenas de empresas de sectores muy distintos: mismo Excel, mismo WhatsApp, los mismos datos copiados de un sitio a otro... y las mismas horas perdidas. Por eso creé Rocapia — para aplicar esa experiencia de forma directa: procesos más ágiles, costes más bajos y tiempo libre para centrarte en hacer crecer tu negocio, o simplemente en tus hobbies y en estar con tu familia.
Más de siete años mejorando procesos y operaciones en Minsait, EY y KPMG me enseñaron a evitar los proyectos eternos. Soy emprendedor por carácter, marido y padre por vocación — la misma curiosidad que me lleva a aprender cada día es la que pongo al servicio de cada proyecto. Trabajarás directamente conmigo, desde el análisis hasta la puesta en marcha.
En una primera conversación revisamos cómo funciona hoy vuestra operación, cuánto trabajo manual podría desaparecer y si merece la pena arreglarlo ahora.
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